Vivir, dejando de lado el pasado. Aceptándolo y dándole gracias por habernos traído hasta donde estamos, y darnos lo que tenemos. Pero sobre todo, por las ganas de un futuro mejor, por el conocimiento de que esto sí se puede. Por más pasado duro que exista, debemos de tratar de sacar del, el mayor de los frutos posibles, pero también debemos de aprender a vivir dejándolo a un lado. Puede parecer difícil, si. Pero, ¿es que acaso no tenemos sueños que cumplir? Entonces hagámoslo por estos nuevos sueños, saltemos los obstáculos, y no dejemos que anda se interponga de verdad. Y que el pasado se quede donde pertenece: atrás.
Mis pequeños soñadores ♥
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martes, 7 de junio de 2011
lunes, 4 de abril de 2011
Intuición
Tenemos que aprender en nuestra vida que solo nosotros somos responsables de nuestras decisiones y acciones. Al tomar una, debemos de hacerlo con certeza de que es lo que realmente queremos, ya que solamente nosotros conocemos perfectamente nuestras necesidades, y nuestros deseos. Hacer lo que dicta la intuición. Aunque después los resultados no sean los esperados, no vamos a sentirnos frustrados porque hicimos lo que creíamos era correcto. Recuerda que no podemos hacernos cargo de lo que piense el resto, entonces no tiene sentido actuar en función de agradarles, sino que tenemos que dejarnos llevar por nuestro corazón, por nuestro instinto, y nunca confiar ciegamente en las críticas ni los halagos. Tenemos derecho a pensar lo que queramos y también a cambiar de opinión sin tener que dar demasiadas explicaciones al respecto. Somos libres.
jueves, 17 de marzo de 2011
Día 12 ~ La persona que más daño me hizo
Con frecuencia nos quejamos del daño que nos hace la gente, culpamos casi siempre al resto de las personas, a terceros y los hacemos cargo de nuestras desgracias, de nuestros males. Pero ¿nunca nos pusimos a preguntar si el daño que nos hacemos a nosotros mismos no es igual o mayor? Tal vez no son los otros los que nos hacen daño, sino que somos nosotros los que nos lastimamos. Las personas son como espejos, vemos en ellas nuestro reflejo, con actitudes positivas y negativas. Y entonces creemos que son los otros los que nos dañan, cuando en realidad no somos más que nosotros. Usamos palabras inconscientemente tratando de degradarnos tras un error cometido, y nos olvidamos que somos humanos, que el sentido de equivocarse es aprender, y que no somos seres capaces de no cometer errores. Y no digo “no somos perfectos” porque creo que cada uno de nosotros, es un ser totalmente perfecto, a su manera. Por eso creo que si hay alguna persona que me hizo daño, no fui más que yo misma. Los pensamientos que tenemos sobre nosotros mismos a veces pueden ser horrorizantes. A veces nos fijamos más en querer y aceptar al resto, que nos olvidamos de nosotros mismos. Mucha gente no le da la verdadera importancia al aceptarse y amarse como es uno mismo. Algunos piensan que eso los haría ser una persona egocéntrica, engreída, o hasta narcisista. Pero personalmente no creo que sea así. A veces nos quejamos porque decimos que las personas que tenemos a nuestro alrededor no nos hacen felices. Pero ellos nunca podrán hacerte felices, porque ¡la única persona que puedes hacerte feliz eres tú! Nada más que ti te conoces como nadie en este mundo. Sabes a la perfección las cosas que te gustan, y las que no. Sabes qué es lo que te hace sonreír, sabes cuales son tus sueños, tus verdaderos sueños, aquellos que tal vez nunca se los has contado a absolutamente nadie. A veces pienso que el mundo sería mejor si cada uno de nosotros nos amaramos y aceptarnos como somos a nosotros mismos. Todos somos hermosos y perfectos. Pero no todos somos iguales, porque en cuanto a la perfección y la belleza no existe un parámetro que diga como es que debemos ser. Me llevo mucho tiempo darme cuenta de esto, muchas lagrimas, mucho sufrimiento. Me pareció un poco descabellado al principio, no lo niego. Pero hoy, después de muchos “lavados de cerebro”, de sacarme esa telita que tenía frente a los ojos, de abrir mi mente y mirar para mi costado con los ojos del corazón, me doy cuenta de lo importante que soy, y de todo el daño que me había hecho a mi misma sin motivo alguno, solo porque estaba ciega. Ciega de ideas absurdas, que no salían de una mente en buen estado. Pero poco a poco voy curando yo misma mis heridas, y voy dejando atrás todo ese mal que me hice. Y no espero que venga alguien a sanarme, ni que un príncipe azul me rescate, porque se perfectamente que la persona que puede hacerme feliz, soy yo misma. Porque aunque sí necesito de las personas en esta vida para dar amor, la única persona que puede sanar algo, fue la misma que lo rompió. Del mismo modo de que muchas veces la única persona que te puede hacer calmar, fue aquella que te hizo llorar. A veces tendríamos que dejar de culpar a las personas, y mirar más hacia dentro de nosotros y ver si estamos haciendo algo mal, y si lo detectamos, arreglarlo. Eres perfecto, y hermoso a tu manera. Y debes aceptarte y amarte por lo que sos, porque el corazón, no tiene ojos, tiene sentimientos. Perdonarse por todo el daño hecho, y empezar de cero. Amigándonos con nosotros mismos. No es fácil, y tal vez no se pueda lograr de primera. Tal vez recaigas, una, dos, más veces. Pero el hecho siempre está en levantarse tantas veces hayas caído, y seguir, luchando por tus sueños, queriéndote, y recordando que las cosas simples de esta vida, son las que más felices te hacen. Viviendo, siempre, con esperanza…
viernes, 17 de diciembre de 2010
No me preguntes como llegue a esto, como me convertí en lo que soy, porque simplemente pasó. No es que no sepa la respuesta, es que no tengo ganas de ir por la vida contestando algo tan obvio. Quiero que me dejen ser como realmente quiero ser, con el estilo de vida que quiera tener. Actualmente sucede que si no tenes los mismos comportamientos que la mayoría de las personas, enseguida te catalogan de loca, de enferma. ¿Pero quién decide que está bien y qué está mal? No se preguntan que pasa por mi interior, dentro de mí, simplemente juzgan, porque es fácil. Es demasiado fácil decirle a la otra persona qué cosas hacer, y qué no, sin ponerse antes en sus zapatos. ¿Acaso la libertad no es un derecho de todos los seres humanos? ¿Acaso no soy libre de elegir mi estilo de vida, mis acciones? No quiero ir por la vida y que juzguen cada movimiento mío, cada reacción, cada palabra. Estoy bien, me siento bien. (Como no?) Quiero poder comportarme como me plazca, ser libre, ¿qué hay de malo en eso?
So please please please, let me let me let me let me get what i want this time
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