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Mis pequeños soñadores ♥

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Mostrando entradas con la etiqueta Be yourself. Mostrar todas las entradas
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domingo, 29 de enero de 2012

Es que en realidad me gusta ser así. Independiente y propia. Y no estar dependiendo de lo que dicen, hacen o a donde quiere ir la masa. Es algo que simplemente, no puedo. Más prefiero ir a donde me lleve el viento, o mis ideales y convicciones.



sábado, 4 de junio de 2011

Are you here Anah?

Esto de leer “Comer, Rezar, Amar”, me ha vuelto a despertar un lado más espiritual, o por lo menos, eso intenta hacer. Me siento un poco alejada de mí. Hace tiempo que no siento, esa… fé? Hace tiempo que no hablo conmigo. Tal vez sea porque estoy muy metida en este tipo de vida estresante, típica del mundo globalizado donde la gente anda a las corridas todo el tiempo, y no se preocupa por sentarse a hablar con uno mismo, con su yo interior. Y seguramente a ustedes también les habrá pasado. La cuestión de todo este asunto, es que siento en mi cabeza, en mí mente, algo que me impide comunicarme conmigo. No podría describirlo detalladamente, pero lo definiría sí, como un gran obstáculo ubicado en mi mente, y puesto por mí, o más específicamente, formado por mis típicos caprichos. Para cada tipo de persona, hay cierto tipo de actividades que lo ayudan a conocerse, a comunicarse y estar en equilibrio con su propio yo. Y para mí, una de esas actividades, es escribir. Siempre me gustó hacerlo, y tengo la esperanza de que algún día publique un libro. No sé sobre qué, pero sé que lo haré. Escribir te ayuda a abrirte la mente, y el corazón, sacando afuera todo aquello que sentís, y que por distintas barreras psico-socio-culturales no las dejas salir. Esto me recuerda a una frase que leí una vez, no me acuerdo dónde, pero decía algo así como que teníamos que escribir, pensando que ello no iba a ser leído por nadie que te conociera. (No la cito porque no estoy segura bien de ella, y no quiero equivocarme) Pero el tema es, escribir. Sin miedos ni temores de ser juzgados por nuestros pensamientos. A mí también me pasa, de mostrar mis escritos o subirlos al blog. Lo pienso muy bien, antes de hacerlos, a través de una selección. Tal vez sea por el tema de que tal o cuál persona lo lea, y se entere en realidad de qué es lo que pasa en mi mente, y mi corazón. Cosa que, siendo sincera, me parece una hipocresía, sí. Pero no me refiero a mentir, sino a disfrazar nuestros verdaderos pensamientos con una buena sonrisa. El único momento que tengo, donde me escucho a mí misma, es cuando le cuento a mi amiga Esti, mis problemas. Y no lo hago porque justamente, sea estudiante de psicología, sino porque pienso, que es la que más me puede entender, debido a que está en una situación hoy, parecida a la mía. En el momento en el que le cuento mi especie de problemas existenciales, yo misma, voy razonando y analizando detalladamente el por qué de mis comportamientos, y de esa manera voy comprendiéndome y acercándome más a mí. Pero igual, a veces siento que no es suficiente del todo. Pero volviendo al tema de mis amigas; siempre me consideré o me consideraron, una chica un poco rara, o tal vez, quede mejor dicho, compleja. Y creo yo que también sea por eso, la complejidad en cuanto a los tipos de amigas que poseo. La mayoría, ni se conocen entre sí, (salvo cuando vinieron a mi cumpleaños y algunas por fín, se conocieron) Pero en realidad, son todas muy distintas entre sí. Y atribuyo eso a la cantidad de facetas, complejidades, o tal vez, simplemente tipos de Anah que puedo ser o tener. Y no entraré en detalle sobre cuales son estos, pero sí diré que tengo aproximadamente 10 amigas cercanas distintas entre sí, así que saquen ustedes sus conclusiones. Puede sonar algo tal vez obvio, pero las necesito a todas para estar en equilibrio conmigo misma. Y últimamente, hace mucho tiempo que no veo a algunas. Principalmente por los tiempos, y estudios. Cada una se encuentra en una facultad diferente, con lugares, tiempos, horarios y actividades distintos. Esto no ayuda, así que simplemente no queda otra que esperar las ansiadas vacaciones para poder reunirnos.  Y también sé, que hasta que esto no suceda, no estaré del todo en equilibrio conmigo misma, debido a que las considero a cada una de ellas un pedacito de un bastón, que conjuntamente forman un gran apoyo para mí. Pero mientras tanto, solo tengo a Anah. Y si soy sincera, nunca he tenido una buena relación, donde me escuchaba, comprendía y perdonaba a mí misma Pero tal vez ya vaya siendo tiempo de superar ciertos obstáculos, tal vez ya vaya siendo tiempo de ir ganando, ir venciendo, ir triunfando, de ir… amando. 




jueves, 7 de abril de 2011

Tal vez a veces nos llevaríamos menos desilusiones si aprendiéramos a confiar en las personas luego de un tiempo conociéndolas. Muchas veces prejuzgamos sin conocerlas siquiera. No todo está a simple vista, y menos cuando hablamos de personalidad. No sirve poner las manos en el fuego por una persona, cuando te muestra un perfil que no es. Cuando apenas lo conoces. Los verdaderos “príncipes azules” no llegan a tu vida de un día para el otro, no aparecen luego de haber besado muchos sapos. Los verdaderos príncipes azules, se van construyendo de a poco, a base de conocerse con el tiempo, a base de confianza. Esa misma confianza que se gana con mil actos.  Así, es que con el tiempo, llegamos a amar. Amamos porque conocemos, porque sabemos que nos gusta tal cual es, con sus defectos y virtudes. Y no siempre nos dejamos ver así, tal cual somos, frente a todos. A veces ocultamos alguno de nuestros perfiles, o tan solo no lo dejamos tan a la vista, por eso es que no es tan fácil conocer, por eso es que a veces nos llevamos desilusiones, por eso es que a veces creemos amar algo que no sabemos en el fondo, como es.




lunes, 4 de abril de 2011

Intuición

Tenemos que aprender en nuestra vida que solo nosotros somos responsables de nuestras decisiones y acciones. Al tomar una, debemos de hacerlo con certeza de que es lo que realmente queremos, ya que solamente nosotros conocemos perfectamente nuestras necesidades, y nuestros deseos. Hacer lo que dicta la intuición. Aunque después los resultados no sean los esperados, no vamos a sentirnos frustrados porque hicimos lo que creíamos era correcto. Recuerda que no podemos hacernos cargo de lo que piense el resto, entonces no tiene sentido actuar en función de agradarles, sino que tenemos que dejarnos llevar por nuestro corazón, por nuestro instinto, y nunca confiar ciegamente en las críticas ni los halagos. Tenemos derecho a pensar lo que queramos y también a cambiar de opinión sin tener que dar demasiadas explicaciones al respecto. Somos libres.



jueves, 17 de marzo de 2011

Día 12 ~ La persona que más daño me hizo

Con frecuencia nos quejamos del daño que nos hace la gente, culpamos casi siempre al resto de las personas, a terceros y los hacemos cargo de nuestras desgracias, de nuestros males. Pero ¿nunca nos pusimos a preguntar si el daño que nos hacemos a nosotros mismos no es igual o mayor? Tal vez no son los otros los que nos hacen daño, sino que somos nosotros los que nos lastimamos. Las personas son como espejos, vemos en ellas nuestro reflejo, con actitudes positivas y negativas. Y entonces creemos que son los otros los que nos dañan, cuando en realidad no somos más que nosotros.  Usamos palabras inconscientemente tratando de degradarnos tras un error cometido, y nos olvidamos que somos humanos, que el sentido de equivocarse es aprender, y que no somos seres capaces de no cometer errores. Y no digo “no somos perfectos” porque creo que cada uno de nosotros, es un ser totalmente perfecto, a su manera. Por eso creo que si hay alguna persona que me hizo daño, no fui más que yo misma.  Los pensamientos que tenemos sobre nosotros mismos a veces pueden ser horrorizantes. A veces nos fijamos más en querer y aceptar al resto, que nos olvidamos de nosotros mismos. Mucha gente no le da la verdadera importancia al aceptarse y amarse como es uno mismo. Algunos piensan que eso los haría ser una persona egocéntrica, engreída, o hasta narcisista. Pero personalmente no creo que sea así. A veces nos quejamos porque decimos que las personas que tenemos a nuestro alrededor no nos hacen felices. Pero ellos nunca podrán hacerte felices, porque ¡la única persona que puedes hacerte feliz eres tú! Nada más que ti te conoces como nadie en este mundo. Sabes a la perfección las cosas que te gustan, y las que no. Sabes qué es lo que te hace sonreír, sabes cuales son tus sueños, tus verdaderos sueños, aquellos que tal vez nunca se los has contado a absolutamente nadie. A veces pienso que el mundo sería mejor si cada uno de nosotros nos amaramos y aceptarnos como somos a nosotros mismos. Todos somos hermosos y perfectos. Pero no todos somos iguales, porque en cuanto a la perfección y la belleza no existe un parámetro que diga como es que debemos ser. Me llevo mucho tiempo darme cuenta de esto, muchas lagrimas, mucho sufrimiento. Me pareció un poco descabellado al principio, no lo niego. Pero hoy, después de muchos “lavados de cerebro”, de sacarme esa telita que tenía frente a los ojos, de abrir mi mente y mirar para mi costado con los ojos del corazón, me doy cuenta de lo importante que soy, y de todo el daño que me había hecho a mi misma sin motivo alguno, solo porque estaba ciega. Ciega de ideas absurdas, que no salían de una mente en buen estado. Pero  poco a poco voy curando yo misma mis heridas, y voy dejando atrás todo ese mal que me hice. Y no espero que venga alguien a sanarme, ni que un príncipe azul me rescate, porque se perfectamente que la persona que puede hacerme feliz, soy yo misma. Porque aunque sí necesito de las personas en esta vida para dar amor, la única persona que puede sanar algo, fue la misma que lo rompió. Del mismo modo de que muchas veces la única persona que te puede hacer calmar, fue aquella que te hizo llorar. A veces tendríamos que dejar de culpar a las personas, y mirar más hacia dentro de nosotros y ver si estamos haciendo algo mal, y si lo detectamos, arreglarlo. Eres perfecto, y hermoso a tu manera. Y debes aceptarte y amarte por lo que sos, porque el corazón, no tiene ojos, tiene sentimientos. Perdonarse por todo el daño hecho, y empezar de cero. Amigándonos con nosotros mismos. No es fácil, y tal vez no se pueda lograr de primera. Tal vez recaigas, una, dos, más veces. Pero el hecho siempre está en levantarse tantas veces hayas caído, y seguir, luchando por tus sueños, queriéndote, y recordando que las cosas simples de esta vida, son las que más felices te hacen. Viviendo, siempre, con esperanza…




miércoles, 19 de enero de 2011


No dejes de brillar nunca. Aunque te parezca que la luz que despides sea muy tenue. Yo se que a veces piensas que nadie lo nota, pero por favor, sigue. Y créeme, que hay por lo menos una persona a la cual tu brillo le llega hasta lo más profundo de su alma, y le da fuerzas, ilusiones y esperanzas. Como la luna que solo notas lo grande y luminosa que es cuando estas en medio de la oscuridad, así alguien te encontrará cuando se encuentre sumido en medio de la noche. Como una luciérnaga, que aún sabiendo que está rodeada de iguales como ella, brilla con todo su esplendor y sabe que tarde o temprano, te fijaras en ella. Brilla como aquella estrella que aunque no sabe que estás observando su belleza, da todo de si para ser la más luminosa en el cielo. Brilla con todo tu esplendor, como si no hubiera mañana, como si no hubiese existido el ayer. Acepta lo bueno que es, y por favor, solo sigue brillando.

domingo, 9 de enero de 2011


No soy perfecta, Mi pelo no siempre esta peinado, Soy un poco peleadora, un poco molesta... Hay días donde nada me sale bien... Pero cuando lo veo desde afuera, me doy cuenta de lo maravillosa que es la vida... y quizá…quizá me gusta ser imperfecta