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Mis pequeños soñadores ♥

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Mostrando entradas con la etiqueta Hasta siempre Princesita. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 16 de marzo de 2011

Día 11 ~ Alguien ya fallecido con quien me gustaría volver a hablar.



Soy de las personas que creen que venimos a esta vida con una misión, y que cuando esta se cumple, ya no tenemos más nada que hacer aquí, ya que aprendimos lo que teníamos que aprender e hicimos lo que teníamos que hacer en nuestra venida. Naturalmente no todos tienen ese pensamiento. Cada uno de nosotros tiene sus creencias, y su propia filosofía de vida. ¡Y eso es lo mejor que puede pasar! La diversidad de ideas, de pensamientos, es lo que hace que cada persona sea un mundo, que sea divertido e interesante conocer cada uno de esos mundos.  Pero yo elegí tener ese pensamiento, que no por eso significa que sea el correcto, o el ideal. Pero es el que más va de la mano con mis ideales y mis pensamientos. Cuando una persona amada se va de este mundo, es normal que duela, y que a veces cueste superarse. Pero pienso que es porque ya cumplió esa misión. Tal vez algún día la vuelva a ver, tal vez no…tal vez siempre estuvo a mi lado. Me gustaría poder hacer como en las películas para viajar al pasado, y encontrarme con esa persona para poder hablar con ella. O viajar a otra “dimensión” y encontrarla, y después volver, y seguir con mi vida normal. Si mágicamente me pudiera ganar un pase para poder charlas con esa persona, yo necesitaría dos pases. Sería una experiencia fuerte, y única, llena de amor. Me gustaría poder dar abrazos, pedir perdones, decir palabras de amor.
Es que era muy chica cuando se fue. Naturalmente, fue el ciclo de la vida, pero yo la amaba, la adoraba, la amo, la adoro. Cuando estoy en tiempos malos, siempre le hablo, y sé que me escucha, aún así no me pueda responder, yo la siento. Acá, en mi corazón. Ella vive allí, yo lo sé. Y sí, pasaron diez años desde su ausencia, pero yo no noto que esa cantidad de tiempo haya transcurridos. Porque para mí, fue ayer el día en que llegaba a su casa, cargada de bolsos, y con todas unas vacaciones para vivir a su lado. Sí tuviera que pedir perdón, sería por no haber pasado tanto tiempo con ella, pero era niña, y siempre que la veía eran vacaciones. Era normal que me gustara estar mucho tiempo con mis amigos, jugando. Aún así, pedirle perdón. Todavía siento sus abrazos, sus palabras, sus gestos… la extraño como a nadie. Sufrí mucho cuando se fue, a cierto punto que me llevó años superarlo…pero hoy sé que sea donde se que esté, esta bien. Yo lo siento, dentro de mí. Y si pudiera hablar con ella, solo necesitaría decirle tres palabras: te amo tanto. El resto, serían todo abrazos, y sonrisas. No tendría que decirle que estoy bien, porque ella es un ángel que me cuida, y más que nadie, sabe que estoy bien.
Todos sabemos que llegará el día en que una abuela, o un abuelo fallezcan. Es algo doloroso de pensar, pero sabemos que por el ciclo de la vida, es normal que las personas que tienen más edad, se vayan antes que vos. Y tarde o temprano lo pasaremos. Pero hay algo que te sacude el mundo, que te da vuelta todo, que te cambia por completo. Y eso es, cuando un amigo se va. Debe de ser uno de los peores dolores de la vida. Algo que nunca te esperas. Y más cuando sucede de un día para el otro. Te enojas con la vida, con Dios, con todo. Decís y pensas que es una injusticia. ¿Por qué? ¿Por qué ahora? ¿Por qué a ella? Y miles de preguntas más. Todos crecimos, todos tomamos rumbos distintos, todos vivimos nuevas etapas, nuevas cosas, y ella no. Ella se quedó allí, con sus 14 años, con toda una vida y proyectos por delante.  Y se fue. Y el tiempo paso, y los meses, se convirtieron en años. Y fuimos creciendo, madurando, y pasamos a vivir etapas distintas. Y hoy, cada uno de nosotros tomo un camino distinto, pero a pesar de eso, ella sigue a nuestro lado. Al lado de cada uno de nosotros. Y si vino en esta vida con alguna misión, estoy segura de que esa se cumplió, porque nos dejo una enseñanza tan grande. Muchos conocemos la frase “vive cada día como si fuera el último”, ¿pero realmente le hacemos caso todos los días a esa frase? Nos enojamos, nos peleamos con gente, decimos y hacemos cosas de las cuales nos arrepentimos luego. Pero no nos damos cuenta de lo corta que puede ser la vida, ni de la importancia de aprovechar cada momento que se nos regala, y disfrutarlo. Nos quejamos muchas veces por pavadas, cuando tenemos un sol afuera que nos llena de energía. Tenemos todo un mundo para recorrer, tenemos millones de personas para amar, y cada minuto para disfrutar. Pienso yo que la vida es un regalo, un hermoso regalo, y tenemos que saber valorarlo a cada instante. A ella, le digo gracias por el aprendizaje que dejó en cada uno de nosotros, por unirnos en su momento, por la manera en que ahora, vemos las cosas.
Y sin embargo hoy, las extraño, pero no estoy triste. Hoy sonrío, porque se que están bien, rodeadas de amor y de paz, y de que nada malo les puede pasar. Están cuidándome y dándome tranquilidad, de que todo está bien. Están conmigo, en mí.




domingo, 28 de noviembre de 2010


Y el tiempo paso, y los meses, se convirtieron en años. Y fuimos creciendo, madurando, y pasamos a vivir etapas distintas. Y hoy, cada uno de nosotros tomo un camino distinto, pero a pesar de eso, vos seguís a nuestro lado. Al lado de cada uno de nosotros, recordándonos como debemos de vivir la vida, porque nunca sabremos cuando se termina. Aunque a veces me enojo con ella misma, con Dios, con todo, por lo injusta que es, por haber hecho que vos te pierdas de vivir tantas cosas, tantas experiencias, tantas etapas. Y cada vez que pasamos por algo nuevo, en lo primero que pienso, es en ti, y en lo que habrías hecho, y en lo que no pudiste hacer. Pero si te tuviste que ir, fue porque tu misión, ya se había cumplido en esta tierra. Gracias por el aprendizaje que dejaste en cada uno de nosotros, por unirnos en su momento, por la manera en que ahora, vemos las cosas. Gracias por ser tan buena mina, por esa sonrisa que siempre tenías. Eterna niña, pequeña princesita. Tan frágil, tan hermosa, que Dios y los ángeles estuvieron celosos, y te llevaron con ellos. Y aunque ya pasó bastante tiempo, no te deje de pensar ni un día, y estoy segura que los demás, tampoco. Me quedo con lo mejor de tu recuerdo, siempre, dentro de mí. Y hoy sonrío, porque se que estás bien, rodeada de amor y de paz, y de que nada malo te puede pasar. Cuidándonos con esa sonrisa tuya, y dándonos tranquilidad, de que todo está bien. Hasta siempre Princesita.